El hold ‘em es una variedad de juego abierta, en la cual cada participan te recibe dos cartas individuales que permanecerán ocultas a la vista de los demás. Por eso se las llama cartas ocultas, propias o de bolsillo (pocket). Para formar su juego definitivo, cada jugador deberá combinarlas con otras cinco que el crupier va colocando, sucesivamente, en el centro de la mesa. Como se encuentran boca arriba y todos disponen de ellas para formar su juego, se las denomina comunes o comunitarias; también cartas del paño o paño, a secas, por el lugar central que ocupan en él.
El juego más alto posible se logra escogiendo 5 del total de 7 cartas disponibles. Cualquiera de las combinaciones es válida. En general, las 2 de la mano con 3 de la mesa, aunque pueden ser 1 de la mano y 4 de la mesa o, directamente, las 5 del paño. Por eso se dice que “juegan todas con todas”.
Las cartas de bolsillo se reparten y las comunes se abren, siguiendo
un orden preestablecido:
1. Cartas de bolsillo: se reparten 2 a cada jugador.
2. Flop: el crupier abre en un solo acto 3 de las 5 comunitarias.
3. Turn: es la 4. carta en abrirse, también llamada 4. calle.
4. River: última carta comunitaria o 5. calle.
Cada uno de estos movimientos está precedido por una ronda de apuestas. En conjunto, la distribución de cartas y ritmo en las apuestas queda resumida en la siguiente figura.



